Vació insulso de despiadada tristeza. En el fondo de mi vaso no encuentro mas que mi gris reflejo. Presente en un mundo unipresente, que solo tiene un tiempo, Hoy y nada mas. Emociones que guarden lo vivido. Heridas que cierran, dejando una cicatriz, un recuerdo, un aprendizaje. Sin fin de preguntas y limitadas respuestas. Multitud de pensamientos que se dejan caer en una noche de desvelo. Admirable niñez, portadora de risas, encantos, de travesuras y juegos.
Anhelo de desconocer la agonía de las palabras. Todo ya paso. Donde estuve ya no estoy y ahora soy solo Yo.
Mi mente mi amiga y mi enemiga, mi consuelo y mi tortura. Instante donde ni un mar de palabras logran despojar a la insaciable necesidad de expresarme. Distancia que separa Tu mundo del mio.
Miradas perdidas, que de pronto se focalizan, elijen un rumbo, se pierden, viajan y meditan...
