A veces, las cosas que uno piensa, los engaños que nos
hacemos son productos de nuestra madures inmadura.
Nos aferramos a alguien por tan poco, entregamos todo, y sin embargo terminamos
sufriendo.
No he visto fin más memorable como quien lucha por aquello
que ama y fenece entregando hasta su último aliento.
Lo que me hace pensar, ¿hoy en día podre tan solo ver algo
así? El silencio a mi pregunta demuestra el poco valor que tienen los
sentimientos y palabras que en cada momento los seres entregan recíprocamente.
Todo lo que vemos es falso. Y, lo que sentimos ¿También lo
es?

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